El Fondo de Inversión Social de Emergencia, a través de un crédito de 60 millones de dólares proveniente
del Banco Mundial, ha financiado proyectos de inversión social que benefician a comunidades pobres,
indígenas de la Costa Caribe y grupos de jóvenes nicaragüenses.
Uno de los aspectos más relevantes de este Programa, es la capacidad innovativa de incorporar dentro de
los proyectos, componentes para el desarrollo del capital social y humano, la habilitación administrativa y
social de las comunidades y la asistencia técnica a los gobiernos locales quienes se incorporan en la gestión
y manejo de estos proyectos.
El programa también destaca la Micro Planificación Participativa y el desarrollo de la modalidad de
ejecución comunitaria denominada Proyectos Guiados por la Comunidad, la cual ha sido implementada por
más de 200 comunidades del país. De ésta manera, un 46% del total de las obras financiadas han sido
realizadas desde el nivel local, habiendo delegado la responsabilidad del manejo del ciclo de los proyectos en
más de la mitad de los municipios nicaragüenses.
Los fondos de inversión se han distribuido en 377 proyectos localizados en municipios caracterizados por
niveles de pobreza severa a baja.
Durante su ejecución se han generado 94,552 empleos mensuales, que han proporcionado beneficios
directos a las familias empobrecidas, impactando así en las condiciones de vida de la población en
condiciones de alta vulnerabilidad social.