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La corrupción
es el principal obstáculo para el desarrollo. La corrupción
enriquece a unos pocos a costa de toda la sociedad, dejando que
los pobres sufran las mayores consecuencias al despojar de recursos
públicos a quienes más los necesitan. Desde 1996,
hemos puesto en marcha centenares de programas relacionados con
la gobernabilidad y la lucha contra la corrupción en casi
100 países en desarrollo. Estas iniciativas comprenden
desde la exigencia de que los funcionarios de gobierno declaren
públicamente sus activos y la introducción de reformas
del gasto público, hasta la capacitación de jueces
y la instrucción de periodistas en materia de prensa de
investigación. Nuestra determinación de combatir
la corrupción ha ayudado a generar una respuesta mundial
frente al problema. Asimismo, las medidas contra la corrupción
siguen constituyendo una parte central de nuestros estudios analíticos
y nuestras operaciones. Estamos empeñados en asegurar
que en los proyectos que financiamos no se incurra en prácticas
corruptas, y para ello hemos establecido estrictas normas sobre
la materia y una línea telefónica de emergencia
para hacer denuncias de corrupción. Hasta ahora, hemos
prohibido la participación de más de 350 empresas e individuos
en proyectos financiados por el Banco. El Instituto del Banco
Mundial también
ha creado un importante centro de conocimientos, aprendizaje
e información
sobre gobernabilidad y lucha contra la corrupción. |