Ahora, más que nunca, trabajamos en colaboración con otras instituciones

En los últimos seis años, nos hemos unido a una amplia gama de partícipes en la lucha contra la pobreza en el mundo. Por ejemplo, para ayudar a mitigar los efectos del calentamiento de la atmósfera, colaboramos con algunos gobiernos y el sector privado para crear el Fondo del Biocarbono, y con la Asociación Internacional de Intercambio de Derechos de Emisión (IETA), para poner en marcha el Fondo del Carbono para el Desarrollo Comunitario (FCDC). También trabajamos con el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) para conservar los bosques. Con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y el Programa de la Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) patrocinamos el Grupo Consultivo sobre Investigaciones Agrícolas Internacionales (CGIAR), que se encarga de movilizar los últimos avances científicos para reducir el hambre y la pobreza, mejorar la nutrición y la salud de las personas y proteger el medio ambiente. A través del Grupo Consultivo de Ayuda a la Población más Pobre (CGAP), trabajamos con otras 27 organizaciones y donantes internacionales para dar acceso a servicios financieros (como préstamos y ahorros) a las personas pobres a través de operaciones de microfinanciamiento. Un esfuerzo conjunto para erradicar la ceguera de los ríos en toda África ha permitido prevenir más de 700.000 casos de este mal, habilitar 25 millones de hectáreas para cultivos agrícolas y ofrecer tratamiento a más de 35 millones de personas víctimas de la enfermedad al año.